Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos chinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos chinos. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de julio de 2012

OVNIS: Naves de demonios

Desde La Puerta Angosta:
"

Martes 25 de octubre de 2011


OVNIS: Naves de Demonios

Efesios 2, 2: "En que en otro tiempo anduvisteis conforme a la condición de este mundo, conforme a la voluntad del príncipe de la potestad de este aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de incredulidad"

Efesios 6, 12: "Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales".

Romanos 8 22: "Pues sabemos que la creación entera gime y sufre hasta ahora dolores de parto".

Mateo 12, 43/ Lucas 11, 24: "Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso y no lo halla".

lunes, 18 de junio de 2012

Los dientes de los pollos mutantes

Desde Devoción Católica:
"

Evolucionismo: Los dientes de los pollos mutantes



La opinión generalizada entre los darwinistas hoy en día es que las aves descienden de los terópodos:


Esto lo podéis comprobar en muchos sitios web en internet. Por ejemplo en la wikipedia:

http://en.wikipedia.org/wiki/Origin_of_birds

Most researchers now support the view that birds are a group of theropod dinosaurs that evolved during the Mesozoic Era.
La mayoría de los investigadores ahora apoyan la idea de que las aves son un grupo de dinosaurios terópodos que evolucionaron durante la Era Mesozoica.

Podemos verlo con más detalle en el siguiente diagrama. En él aparecen las diferentes ramas de animales que según la hipótesis darwinista dieron lugar unas a otras, incluyendo las aves (línea naranja):



¿Por qué os saco esto a colación? Pues porque os voy a hablar de un famoso experimento realizado en el año 2006 que los darwinistas esgrimen como prueba «irrefutable» del origen reptiliano de las aves.

Para los antidarwinistas en cambio, este experimento viene a ser simplemente un caso más de pérdida de información genética, como ya hemos visto en un post anterior.


El experimento es el siguiente:

http://www.paleogenetics.com/articles/archosaurianteethchicken.pdf

"The Development of Archosaurian First-Generation Teeth in a Chicken Mutant"
Desarrollo de dientes de primera generación de arcosaurio en un pollo mutante

En este experimento se consiguió hacer crecer bultos con forma de dientes a un pollo mutante en su pico.

A continuación resumiremos el experimento y después vamos a ver cómo los dientes de los pollos ponen en evidencia la falta de coherencia de la hipótesis darwinista.

El investigador Matthew Harris de la universidad de Wisconsin descubrió por casualidad en el pico del embrión de un pollo mutante talpid 2 unas protuberancias o bultos a lo largo del borde del pico. Estas protuberancias tenían la forma de diminutos dientes, en concreto le parecían al investigador unos dientes de aligátor.

A la izquierda el aligátor. A la derecha el embrión de pollo mutante con dientes

Fuente imagen


Los pollos mutantes talpid 2 tienen una serie de anormalidades: mueren como embriones (algunos llegan a vivir dentro del huevo sólo 18 días) y sufren polidactilia, además del ya mencionado hecho de los "proto-dientes" en el borde del pico.

Previamente, en los años 80 del siglo XX, se había logrado crear dientes en los pollos utilizando material genético proveniente de ratones, lo que había creado molares propios de los mamíferos en los picos de los pollos.

Sin embargo, en este caso de los pollos mutantes talpid 2 los proto-dientes eran cónicos y según dicen los investigadores, eran parecidos a los del aligátor, con el cual (según la visión evolucionista-darwinista) las gallinas compartirían un ancestro común (los arcosaurios).
(Ver el gráfico nº2 que os he puesto). Allí llaman a los arcosaurios como «Thecodonts», que es un nombre ya en desuso para los primeros arcosaurios.

Aquí podéis ver un cladograma (recordad que el truco del cladograma es que ordena a los animales por parecido en su forma, no por aparición en el tiempo)




He señalado en rojo a los aligátores, las aves y los arcosaurios, para que se vea el descendiente común que dicen los darwinistas de este estudio en concreto que comparten las gallinas con los reptiles.


Hay que decir que (aunque la idea resulte atractiva) no vamos a poder tener gallinas con dientes, ya que en primer lugar la mutación es letal y los polluelos mueren antes de salir del cascarón y en segundo lugar esos dientes no se van a poder formar nunca. Ved pòr ejemplo este artículo:

http://www.biomedcentral.com/1471-2148/8/246

"Dientes de gallina con corona de esmalte: del sueño a la imposibilidad"

El estudio (darwinista, por cierto) nos dice como conclusión que nunca se podrán tener dientes bien formados porque todos los genes que codifican las proteínas esenciales para fabricar esmalte y dentina han desaparecido o han sido invalidados. El inicio de dientes que se observa es posible debido a que los genes que son necesarios para esto también participan en otros procesos de desarrollo, por lo que no han sido invalidados.


Sin embargo, el hecho de que los embriones de pollo hayan tenido protuberancias o dientes en fase inicial ha sido utilizado por los darwinistas para decir que las aves descienden de los reptiles.

Bien, una vez expuesto el caso, ¿por qué podemos decir que el hecho de que los embriones de gallina mutantes desarrollen dientes no significa que las aves hayan evolucionado (darwinísticamente hablando) desde los reptiles?


LOS DIENTES SON UNA CARACTERÍSTICA DE LAS AVES

Los darwinistas nos dicen que el primer ave que tengamos constancia que existió (Archaeopteryx) no era una verdadera ave porque tenía dientes, por lo que era más un reptil que un ave.



También nos dicen que cuando descubren un pollo mutante que producen estructuras parecidas a dientes eso prueba su descendencia reptiliana.

Pero no se puede estar en misa y repicando.

Nos están diciendo:

1.- El Archaeopteryx no era una verdadera ave, era medio reptil porque tenía dientes

2.- Las verdaderas aves (los pollos) descienden de los reptiles porque tienen dientes.

¿No es esto un ejemplo de razonamiento circular?


Que las aves que existen en la actualidad no tengan dientes no quiere decir que no sea una característica de las aves, ya que las aves extintas los tenían. A continuación voy a dar unos ejemplos de aves extintas (verdaderas aves) con dientes:


Archaeopteryx:

Modelo de cráneo de archaeopteryx


Sinornis:




Hesperornis:




Ichthyornis:


Esto es, vemos que la presencia de dientes era una característica de las aves extintas. Nos encontramos con otro caso de pérdida de información genética, algo que ya vimos en este post,
que es algo que ocurre a menudo y que no significa evolución, sino todo lo contrario.

Otros ejemplos de pérdida de información genética que podemos citar son la pérdida de los ojos en los peces que viven en cuevas subterráneas o también los dientes del ornitorrinco (los fósiles de los ornitorrincos poseían dientes):

http://www.nature.com/nature/journal/v453/n7192/full/nature06936.html

Adult platypuses, as well as echidnas, lack teeth but the conservation of these enamel protein genes is consistent with the presence of teeth and enamel in the juvenile, as well as the fossil platypuses

Los ornitorrincos adultos, así como los equidnas, carecen de dientes, pero la conservación de estos genes de las proteínas del esmalte es consistente con la presencia de dientes y esmalte en los ejemplares jóvenes, así como en los ornitorrincos fósiles.


LOS DIENTES DE LOS POLLOS NO SE PARECEN A LOS DE LOS TERÓPODOS

¿No os parece extraño que digan que los dientes de los pollos se parecen a los del aligátor?

¿En el gráfico nº 2 no veis muy lejano al aligátor de las aves?

¿No nos están vendiendo continuamente la idea de que las aves descienden de los terópodos?

Fijaos por ejemplo también en el cladograma que he puesto más arriba en los "Theropoda". Están situados inmediatamente a la izquierda de las "Aves", muy lejos de los aligátor a los que dicen que se parecen sus dientes.


Qué extraño cuento darwinista. ¿No deberían parecerse, según los darwinistas, los dientes de los pollos a los dientes de los Theropoda? ¿Por qué dicen que se parecen a los del aligátor? ¿Por qué no dicen que se parecen a los del Archaeopteryx?

Huele a chamusquina....

Vamos a ver el siguiente estudio que compara los dientes de los terópodos (los supuestos ancestros inmediatos de las aves) con los dientes de las aves fosilizadas:

http://elibrary.unm.edu/sora/Auk/v097n01/p0086-p0093.pdf

Los dientes de los terópodos tenían todos el borde con forma de sierra:

pág 6:

Theropod dinosaurs, by comparison, have serrated teeth with straight roots and
no constriction

Los dinosarios terópodos, en comparación, tenían los dientes con forma de sierra con raíces rectas y sin estrechamiento.


Ejemplo de diente de terópodo



Fijaos en el lado izquierdo, donde podréis ver la forma de sierra del diente.

Aquí también lo dicen:

http://www.ehow.com/how_7364111_identify-dinosaur-teeth.html

También lo podéis encontrar en el libro:
"Dinosaurs: a concise natural history" en la página 194

Lamentablemente esa página no aparece en Google Books, así que os la transcribo y traduzco aquí:

"Todos los dientes de los terópodos - en el caso de aquellos que los tuvieran - tendían a ser aplanados por los lados, curvados hacia atrás, puntiagudos y con forma de sierra."



¿Cómo eran sin embargo los dientes de las aves?

http://elibrary.unm.edu/sora/Auk/v097n01/p0086-p0093.pdf

página 6

In all of the known toothed birds, the teeth are laterally compressed and unserrated

En todos los pájaros dentados conocidos, los dientes estaban lateralmente comprimidos y no tenían forma de sierra.

pág 1 (Abstract):

Avian dentitions also pose a problem for the dinosaur hypothesis. While theropod teeth are serrated and have straight roots, avian teeth, like those of crocodilians, are unserrated, with constricted bases and expanded roots.

Los dientes de las aves también representan un problema para la hipótesis de los dinosaurios. Mientras que los dientes de los terópodos tienen forma de sierra y tienen raíces rectas, los dientes de las aves, como los de los cocodrilos, no tienen forma de sierra, tienen bases estrechas y raíces expandidas.

¿Verdad que es curioso lo que nos proponen los darwinistas?

Nos dicen que las aves descienden de los terópodos porque tienen dientes... pero sus dientes tienen formas diferentes.

Y cuando hacen un experimento en el que logran hacer crecer los dientes a un pollo... dicen que los dientes se parecen a los de un aligátor... no a los de un terópodo, de los que supuestamente descienden.

Como dice el artículo del ensayo que hizo crecer dientes a los pollos mutantes, titulado: "The Development of Archosaurian First-Generation Teeth in a Chicken Mutant"
(el desarrollo de dientes de primera generación de arcosaurio en un pollo mutante):

We compare the formation of teeth in the talpid2 mutant with that in the alligator and show the formation of decidedly archosaurian (crocodilian) first-generation teeth in an avian embryo.

Comparamos la formación de dientes en el mutante talpid2 con los del aligátor y muestran la formación de dientes de primera generación decididamente archosarios (de cocodrilo) en un embrión de ave.

El artículo dice que son dientes tipo arcosaurio, no tipo terópodo.

¿Qué ocurre? ¿Que las aves heredaron los dientes de los arcosaurios saltándose los de los terópodos? Según los darwinistas las aves descienden de los terópodos porque "supuestamente" guardan parecidos en la forma... ¿por qué no dicen que vienen de los arcosaurios, con los que también guardan parecidos? Ah, es que no es posible decir que vienen a la vez de dos tipos de animales con los que "aparentemente" guardan parecido, pero que son tan sumamente diferentes.

He aquí una contradicción que los darwinistas se cuidan mucho de no mencionarla, no sea que la gente sospeche.


LOS DIENTES DE LOS POLLOS MUTANTES SE PARECEN A LOS DE LAS AVES EXTINTAS YLOS DIENTES DE LAS AVES EXTINTAS SE PARECEN A LOS DE LOS ALIGÁTORES, PERO ... ¡NO A LOS DE LOS TERÓPODOS!

En esta página

http://www.bioone.org/doi/abs/10.1642/0004-8038%282002%29119%5B1187:BADSAT%5D2.0.CO%3B2

podéis ver unas imágenes muy interesantes comparando los dientes de un ave extinta con los dientes de un terópodo (Dromaeosaurus):

Cráneo del Archaeopteryx (superior) en comparación con uno de Dromaeosaurus.

Abajo, dientes en forma de sierra de terópodos:
de izquierda a derecha

  • gran terópodo plesiomórfico,
  • Saurornitholestes (dromeosaurio),
  • Troodon,
  • diente típico de Archaeopteryx (PMX diente de la muestra de Londres).


Como podéis ver claramente los dientes del archaeopteryx, el cual teóricamente descendía de los terópodos, se parece como un huevo a una castaña a los dientes de un terópodo.

Y ahora vamos a ver una imagen en donde se ve claramente que los dientes del archaeopteryx sí que se parecen a los dientes de un aligátor. Curiosamente el experimento de Harris de 2006 nos decía lo mismo de los dientes de pollos mutantes:




Vistas linguales de los dientes premaxilares y maxilares del Archaeopteryx lithographica von Meyer, muestra de Londres:

  • (A) premaxilar izquierdo y maxilar derecho
  • (B) maxilar y diente aislado;
  • (C) diente aislado (de premaxilar derecho?),
  • (D) Parahesperornis alexi, parte inferior izquierda del diente;
  • (E) dibujo tomado de la fotografía de un diente de la muestra del séptimo espécimen de Archaeopteryx, que muestra similitud con los huecos en el maxilar de Londres,
  • (F) vista derecha, lingual de un maxilar de cocodrilo mostrando la similitud de los dientes y la formación de huecos con (A) y (B).


LOS DIENTES NO SON UN ATRIBUTO NECESARIO DE LOS REPTILES

Que un ave tenga dientes no quiere decir que tenga que venir de los reptiles, ya que no todos los reptiles tienen dientes.

Las tortugas no tienen dientes.

El Pteranodon, un reptil alado ya extinto, tampoco tenía dientes

Los terópodos tampoco tenían todos dientes. Tenemos por ejemplo el caso del gallimimus o el oviraptor que no tenían dientes (página 197 de "Dinosaurs: a concise natural history")

La presencia de dientes no es una característica que defina por sí sola ni a las aves ni a los reptiles.


CONCLUSIÓN

Hemos visto que una prueba que pretendía ser irrefutable para los darwinistas se vuelve en contra de sus tesis en cuanto se analiza.

Quieren hacernos creer que las aves descienden de los terópodos, y nos presentan el experimento de los dientes de los pollos como evidencia.

Sin embargo esto lo único que hace es airear que los dientes de las aves no se parecen a los de los terópodos, sino a los de otros animales «evolutivamente» (entrecomillado) mucho más lejanos en las fantasías darwinistas.

Y sin embargo sí que concuerda con la idea de que las aves son un grupo de animales que entre sus características está la presencia de dientes. En las aves extintas estaban presentes y en las que conocemos hoy en día esa información se ha perdido. Lo que no significa evolución, ya que es una pérdida de información genética, no una ganancia.




Fuente: Los Fallos de Darwin

domingo, 27 de mayo de 2012

Herejía vaticana: niegan al Santo Creacionismo

Desde Foro Católico:
"

“El Vaticano no defiende el creacionismo”: Academia Pontificia de las Ciencias

julio 13, 2011

La herejía de la semana en la Logia Vaticana: “La evolución merece ser considerada”


Este es el presidente de la Pontificias Academia de Ciencias
“El Vaticano tiene muy en cuenta los consejos de la Academia y no defiende el creacionismo, lo hacen los protestantes americanos.”: Werner Arber
  El microbiólogo Werner Arber (Gränichen, Suiza, 1929) nombrado en enero de 2011 como presidente de la Pontificia Academia de Ciencias ha complacido a la comunidad científica internacional (ONU-UNESCO) y reviste un significado “ecuménico”. De confesión protestante fue designado por Benedicto 16º y ganó el premio Nobel de Medicina y de Fisiología en 1978, al lado del hebreo Daniel Nathans. Sucedió a Nicola Cabibbo (1935-2010) uno de los mayores físicos europeos, experto en el estudio de partículas, famoso por sus investigaciones sobre las interacciones débiles y quarks.
  Según una entrevista concedida por Arber a la revista de internet Swissinfo ,  éste dijo que Joseph Ratzinger Tauber había pedido orientación en cuestiones filosóficas relacionadas con la evolución. El protestante dice:
“Creo que de cuando en cuando el Papa toma nuestros hallazgos en la investigación y las incorpora  a sus ideas. Sus decisiones son por ello influenciadas por estos hallazgos. Son preguntas como: ¿Qué es la verdad? ¿De dónde vengo? ¿Qué nos depara el futuro? También pregunta acerca de la evolución: ¿Cuál es la diferencia entre la vida y la no vida? Todo ello interesesa al Papa. “( The Tablet , 7 de mayo de 2011, p. 29)
  Poncio Pilatos  preguntó a Nuestro Señor: “¿Qué es la verdad” (Jn 18:38). Pilatos estaba sumergido en las tinieblas del paganismo, rechazó la invitación a aceptar la Sabiduría encarnada, la Verdad misma.   Es clarísimo que Ratzinger Tauber (alias Benedicto 16º) le pregunta a un científico protestante “¿Qué es la verdad?” porque no sabe cuál es la verdad, ni  para qué Dios nos ha creado, ni que el futuro del hombre es alcanzar la bienaventuranza eterna.
  Werner Arber ha pasado su vida mirando por los microscopios. Desde la Universidad de Ginebra hasta los laboratorios de la de Standford y el Instituto Tecnológico de Massachusetts, ambos en EEUU, su trabajo se ha basado en dilucidar el funcionamiento celular a través de la observación y la comprobación empírica, gracias a lo cual obtuvo un Premio Nobel en 1978.
  Arber, sin embargo, fue muy criticado el pasado enero, cuando aceptó convertirse en el presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias de Roma (Italia), donde no se aceptan las teorías de la evolución de Darwin, una de las bases de su trabajo. Werner, sin embargo, es reacio a hablar de su nuevo puesto y asegura que ahora el Vaticano “escucha” a la Academia.
  El microbiólogo participó la semana pasada en un encuentro en la ciudad alemana de Lindau, en el que 23 premios Nobel convivieron durante cinco días con casi 600 jóvenes investigadores.
  ¿Cuáles son los mecanismos que dan lugar a una mutación genética?
  Este año fue nombrado presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias de Roma ¿Cómo es compatible su actividad científica en evolución con una institución religiosa?
  “He sido miembro durante los últimos 30 años y he tenido impresiones muy positivas sobre las actividades que se desarrollan. El Vaticano tiene muy en cuenta los consejos de la Academia y no defiende el creacionismo, lo hacen los protestantes americanos. El papa Juan Pablo II dijo que era importante considerar la contribución de la biología evolutiva a la biodiversidad de la vida. No dijo que la evolución sea un hecho, pero sí que, al menos, merece ser considerada.”
 Con información de Periodista Digital

Unidad en la Fe"



miércoles, 14 de diciembre de 2011

Einstein, un sinvergüenza ejemplar

De Iota Unum



Disponemos a continuación una entrada con un artículo escrito por el investigador español C. Galicia y publicado en una vieja revista, al que hemos hecho algunos añadidos en fotos e imágenes, así como ciertos énfasis y subrayados en distinta presentación.



Mendo Crisóstomo

EINSTEIN, EL BRIBÓN – EL MAYOR FRAUDE CIENTÍFICO DEL SIGLO XX

Por C. Galicia



Los mitos pueden levantarse y crecer sobre la verdad o, por el contrario, surgir sobre la mentira.


Presentado como líder de la modernidad y de los tiempos futuros, Einstein no fue más que un pequeño bribón.


Este último caso es de Albert Einstein. Reconocido hoy por el sistema dominante de valores como el adalid de la paz y de la bondad humana, y reputado por casi todos como el más grande de los sabios conocidos que en el mundo han sido, su aúreo brillo no es más que una vulgar apariencia.



Presentado como líder de la modernidad y de los tiempos futuros, Einstein no fue más que un pequeño bribón.

 
“ESTE NIÑO ES RETRASADO”

El dictamen del doctor cayó COMO UNA LOSA sobre la pobre Pauline, madre del pequeño que con cuatro años apenas balbuceaba alguna palabra suelta.

Años después nacería su hermana Maya, mucho más despierta e inteligente, y que llegaría a acomplejarle influyendo notablemente en su carácter retraído y en su gran capacidad de resentimiento, en sus pésimas calificaciones escolares, etc..., pero también, por aquello de la “ley de compensación” de Jung y Adler, en ese deseo íntimo y profundo  de notoriedad y afirmación (incluso de revancha) que le acompañará toda su vida, y que siempre tratará de disimular con un forzado aspecto inocente e inofensivo.

Cada nuevo fracaso hará crecer en él su resentimiento y rebeldía.

“Este niño es retrasado” El dictamen del doctor cayó como una losa sobre la pobre Pauline, madre del pequeño que con cuatro años apenas balbuceaba alguna palabra suelta.


Así, todavía impúber, acusará a “la máquina educativa alemana” de haberle engañado con creencias religiosas falsas (aunque tampoco le valdría la fe judía de sus padres), o falsificará, ¡¡¡a los 15 años!!!, un certificado médico para no acudir a clase, e incluso renunciará a los 17 años a la nacionalidad alemana para eludir el servicio militar.


Ya de adulto él mismo reconocerá
“No haber pertenecido nunca a mi país (Alemania), ni a mi propia casa, ni a mis amigos ni a mi familia”, sino tan sólo a la “tribu” (el movimiento sionista), como a él mismo le gustaba decir.

Quizás por ello no le importó dar a su hija mayor Lieserl en adopción, sin volver a preocuparse de ella en todo el resto de su vida, ni abandonar a su hijo Eduard, que era enfermo mental, en un psiquiátrico de Suiza sin nunca más volver a interesarse por su salud o su destino, ni maltratar de forma habitual a sus otros hijos tal y como siempre han reconocido, ni abandonar a su familia tras regalar a su mujer todo un rosario interminable de humillaciones y adulterios, regalo con que también obsequió a su segunda esposa, Elsa, etc.



En fin, quien desee conocer la edificante vida privada del “Genio” leerá con provecho el libro de Roger Highfield y Paul Carter titulado The privates lifes of Albert Einstein.


No le importó dar a su hija mayor Lieserl en adopción, sin volver a preocuparse... en todo el resto de su vida, ni abandonar a su hijo Eduard... enfermo mental, en un psiquiátrico... sin nunca más volver a interesarse... ni abandonar a su familia tras regalar a su mujer todo un rosario interminable de humillaciones y adulterios


El hombre que había cambiado cuatro veces de nacionalidad (alemana, suiza, alemana de nuevo, británica y norteamericana), se lamentaba de la siguiente forma:



“Quizás mi destino es que siempre me presenten como una bestia negra: soy un judío para los alemanes y un científico alemán para los ingleses“.

A pesar de pertenecer a una rica familia judía que pudo pagarle las mejores escuelas de música de Munich, Milán y Aarau (Suiza), donde aprenderá el elitista método pestalozziano, a esa edad se dará cuenta que nunca pasará de ser un violinista mediocre. Había que buscar otra cosa.

Tenía que triunfar en la vida como fuera. ¡Sí, eso es! Sería un sabio profesor de matemáticas. Y a pesar de los pésimos resultados obtenidos en sus estudios secundarios, logrará al año siguiente ingresar en la prestigiosa Escuela Politécnica de Zurich.


A pesar de pertenecer a una rica familia judía que pudo pagarle las mejores escuelas de música, nunca pasará de ser un violinista mediocre

“NUNCA SERÉ DOCTOR”

Pero como las matemáticas no eran su fuerte, se inclinará por la física, logrando licenciarse en 1900 con una nota de 4.91, un aprobado raspado con la necesaria décima por encima del mínimo suficiente para no suspender, siendo su tesina o memoria de licenciatura la que alcance la calificación más baja de todas.



Al año siguiente presentará la tesis doctoral, pero será rechazada. Cambia entonces de tema y se pone manos a la obra, pero resulta otra vez de nuevo un rechazo.



“¡Estoy harto, nunca seré doctor!”, escribía en 1903 a uno de sus amigos.

Sin embargo, su paso por la Politécnica de Zurich no resultará infructuoso. Enseñaban allí, por ventura para él, científicos de la talla de Weber, Wolfer, Hürdwig, Pernet o del gran matemático Herman Minkowski (el compilador de la teoría del espacio cuadrimensional y verdadero autor de la teoría de la relatividad especial). Además, allí conocería a su mujer, Mileva Maric...



Entretanto, Einstein ha comenzado a trabajar en la Oficina Comercial de Patentes de Berna y, aunque sólo lo hace en calidad de técnico de 3ª categoría, eso le permitiría relacionarse con los científicos más importantes de la época y se familiarizará con los éxitos de los nuevos inventos, aumentando su deseo de triunfar.



Al fin, en 1905, consigue ablandar al tribunal con una tesis “breve, anodina y carente del menor interés (según comentó uno de los tribunos), titulada Una nueva determinación de las dimensiones moleculares.


¡¡¡Cinco años para un trabajo de 29 páginas con ideas plagiadas de aquí y de allá!!!


Pero el momento es propicio, idóneo para triunfar, porque el monolítico edificio de la física clásica de Newton se resquebraja por momentos, hace aguas por todos sitios, tocado en su línea de flotación. Además, como él no es nadie, al aventurar hipótesis no arriesga ningún prestigio. Así que, animado por este cúmulo de cosas, el bueno de Albert se enfrasca en el estudio de los grandes del momento: Mach, Lorentz, Weber, Maxwell, Boltzmann, etc., y saca sus propias conclusiones.



Pero a veces la lectura de estos grandes físicos era abstrusa, difícil, cargada de detalles matemáticos. ¿Cómo logró nuestro héroe salir del atolladero una vez y otra careciendo, además, de los conocimientos matemáticos precisos e imprescindibles?



Esta es una pregunta que se han hecho legiones, pero que en verdad tiene una fácil respuesta...



1905, “ANNUS MIRABILIS”


Año en verdad “milagroso” aquel de 1905 para el joven Einstein. Al menos así lo han calificado todos sus hagiógrafos. Mas, ¿por qué?



Gracias a su relación con el Nobel Wilhelm Wien, jefe de redacción de la prestigiosa revista Annalen der Physik, nuestro genio logra publicar la tesis doctoral antes mencionada seguida de otros cuatro artículos que trastornarán el mundo de la física en particular y toda la epistemología en general.



Uno de los artículos (“Un punto de vista heurístico sobre la producción y propagación de la luz”), donde relacionaba la hipótesis de los “quanta” de Planck (aunque sin citarle, como era su costumbre) con el “fenómeno fotoeléctrico” de Lenard, le hará acreedor en 1922, nada menos, ¡¡¡al premio Nobel de física!!!



En realidad se le quería premiar por otro artículo titulado Cuerpos movidos electrodinámicamente, donde esbozaba la teoría de la relatividad especial, ya antes expuesta y por separado por Maxwell, Lorentz, Kaufmann, Cherenkof, Poincaré y, sobre todo, por Minkowski, su antiguo profesor de Zurich; pero teniendo en cuenta la poca credibilidad de que gozaba dicha “teoría” entre la comunidad científica, y también porque dicha teoría tenía un número indeterminado de “padres” y no podía ser atribuída a una persona en particular, se juzgó más prudente atribuírselo por la cuántica.



Einstein y sus correligionarios de calaña sionista, liberal, capitalista, mundialista y progresista


Aunque el espaldarazo definitivo como “Pontifex Maximus” de la conciencia universal no le llegará hasta el año 1922 con el Nobel, de hecho, aquellos cuatro artículos de los “Annalen” le dieron un “cachet” y una popularidad inusitada. En todos los círculos científicos e intelectuales de Europa y de América no se hablaba de otra cosa que del joven Einstein y de su “teoría” de la relatividad.



Lo más difícil ya estaba hecho. Había dado con la clave de su tiempo; en una época en que los valores absolutos (amor, honor, patria, familia, Dios...) empezaban a cobrar renovada fuerza en la Europa continental, la idea relativista (aceptable en sí misma), derivando hacia el relativismo subversivo que patrocinará con éxito nuestro “genio”, conmocionará las conciencias y se revelará como un filón inagotable, como el deus ex machina de la causa liberal-capitalista y progresista.



Einstein, al fin, había llegado. Ahora le ofrecían explicar la “Teoría de las radiaciones” en la Universidad de Berna. Y aunque no pueda decirse que sus comienzos como profesor fuesen particularmente brillantes (el primer año sólo se matricularon cuatro alumnos en su asignatura y al año siguiente sólo lo haría uno, el lituano nacionalizado alemán Max Stern), no fue óbice para que, de forma inmediata, se le ofreciera, gracias a los oficios de su buen amigo Kleiner, una plaza de “Privatdozent” en la Universidad de Zurich. Después vendrían Praga, Zurich de nuevo, Berlín, etc.



Año “milagroso” en verdad aquel de 1905, pues ni en los años anteriores ni posteriores a esa fecha volverán a tener sus trabajos ni la altura, ni la originalidad, ni la brillantez (ni tampoco, ojo, el estilo literario) alcanzados por esos cuatro artículos de los “Annalen der Physik”.



Mas a nadie se le oculta que detrás de todo milagro siempre se encuentra un misterio.



¿Cuál era, pues, el misterio de Albert Einstein?



MILEVA EINSTEIN, NACIDA MARIC


El primero en sorprenderse por la calidad y la originalidad de aquellos trabajos fue Hermann Minkowski que, como profesor suyo que fue, conocía bastante bien las limitaciones de su antiguo alumno.
“¿Einstein? Si hubiera sido Grossman -se decía-, o Wegener, o esa chica tan lista de Mileva... Pero Einstein... que se “fumaba” las clases...”


Todo acabó indicando que las "geniales ideas" pertenecían en realidad a su esposa, Mileva Maric



Sin embargo, factum est illud, y Einstein era su autor... Hasta que en febrero de 1990, en la reunión anual de la American Asociation for the Advancement of Science (AAAS, Asociación Americana para el Avance de la Ciencia), estalló la bomba.

El físico Evans Harris Walker, de Aberdeen (Maryland), y la filóloga Senta Troemel-Ploetz, de la Universidad de Bonn, analizando de forma separada y bajo sus respectivos criterios los trabajos publicados por Einstein en los “Annalen der Physik” en 1905, así como la correspondencia privada entre Einstein y su esposa Mileva, llegaron a la sorprendente conclusión que, tanto las geniales ideas atribuídas al primero, así como el tremendo trabajo de formulación matemática, pertenecían en realidad a su esposa Mileva Einstein, nacida Maric.

Esto explica el sorprendente “bajón” que sufre la obra einsteiniana, tanto en cantidad como en calidad, a partir justamente de 1919, fecha de la separación del matrimonio Einstein.

A partir de entonces, Albert siempre trabajará asociado con otros físicos (como Podolsky, Bose, Nathan, Rose, De Sitter, Infeld, Hoffman, etc.), dando muestras además de una dependencia continua y manifiesta en lo que a formulación matemática se refiere (matemáticos asalariados que trabajaron para él fueron Grossman, Groumer, Lanczos, etc.)

Ernst Strauss recuerda cómo, cuando no entendía algún desarrollo matemático, solía decir:


“Estoy convencido, pero no convencido”.


Se podrían escribir miles de anécdotas que acreditarían fehacientemente el juicio de Evans H. Walker cuando dice:


“Mileva era mayor que él e inicialmente la líder en iniciativa especulativa”.
Recordemos cómo, por aquel entonces, estudiaba muy poca gente, pudiendo Einstein ingresar fácilmente y ¡¡¡graduarse!!! en la prestigiosa Politécnica de Zurich.

Sin embargo, Mileva, a la sazón única mujer del curso, tuvo que “dar la talla”, resultando incomparablemente más inteligente y brillante que él. Ambos tenían en común la afición por los clásicos de la física, al igual que un acusado problema de relación social (Mileva era coja de la pierna derecha), lo cual les acercó sentimentalmente. El bribón de Einstein pronto se dio cuenta de que aquella chica era una mina y que, trasladando sus ideas a otros campos (filosofía y política, principalmente), podían tener un buen mercado.

De esta forma, aprovechado sus relaciones y contactos entre la constelación de grupúsculos y cenáculos sionistas, progresistas y mundialistas a los que pertenecía (“Patria Nueva”, “Amigos de la Nueva Rusia”, “Liga del Padronazgo en pro de un Gobierno Mundial”, etc.), le hará encumbrarse.



Un detalle bastante revelador aportado por Senta Troemel-Ploezt es que, cuando Albert y Mileva se separaron en 1919, el decreto de divorció incluyó la cláusula de que, en caso de recibir Einstein algún premio por los artículos publicados en los “Annalen der Physik”, debía entregárselo íntegramente a Mileva.


Y así fue que tres años después Albert Einstein entregó el dinero del premio Nobel a su ex-esposa. Pero lejos de tratarse de un gesto de la proverbial magnaminidad atribuída a “San Alberto Einstein” por sus hagiógrafos, lo fue en realidad por imperativo legal y elemental justicia, toda vez que, como pudo demostrar Mileva ante el juez, Einstein se había estado apropiando desde el periodo inicial de las relaciones (vivieron juntos cinco años antes de casarse) de todos los trabajos e inventos que ella había realizado, valiéndose para ello de su puesto en la oficina de patentes, para patentarlos con su propio nombre e, incluso, ¡¡¡a nombres de terceros!!!, sin figurar Mileva en ellos para nada, pues, como solía decir el “Genio”
“Yo no me imagino a una mujer Galileo, ni Kepler, ni Miguel Ángel”.
Pero este asunto no era nuevo, la doctora Troemel-Ploetz, ha demostrado además cómo todo este “affair” fue ya denunciado treinta años antes por el físico serbio y amigo del matrimonio Einsten, Abraham Joffe (Mileva era hija de padres serbios emigrados a Suiza), en un libro en donde testimoniaba haber visto, él mismo, los apuntes y los originales de los manuscritos más tarde publicados en los “Annalen der Physik”, escritos con la caligrafía de Mileva Maric.



Todo evidencia que algo muy gordo y muy turbio se oculta en el mito de Einstein

El simple hecho de que estos sucesos no afecten a la enmarcable figura de “El Genio”, sino que ni siquiera trasciendan y pasen inadvertidos para el gran público, así como el protagonismo alcanzado en la prensa diaria sólo comparable con el ostracismo al que son condenados los científicos disidentes del Dogma, la complicidad de revistas científicas tenidas por “serias” en este feo asunto, así como las cantidades astronómicas de dinero que se gasta Alemania para demostrar... ¿qué?, evidencian per se que algo muy gordo y muy turbio se mueve detrás del mito de Einstein.

 
Como dice el profesor Thruillier en la revista “La Recherche” (nº 96, enero 1996, pág. 16):
“Todo acontece como si la física relativista fuera, en un dominio particular y concreto, la realización de un programa mucho más amplio: construir un mundo “suprapersonal”, un mundo situado más allá de nuestras sensaciones y nuestras percepciones, pero dotado de una realidad superior”.
Sólo recordemos el papel que en todo este entramado ha jugado el “Council on Foreing Relations” (CFR) de los EEUU, así como la Trilateral.


“MEIN FÜHRER IST CAIN WEISSMANN”

Decía Max Weber en “El científico y el político” que

“quien hace política pacta con los poderes divinos o diabólicos que acechan en torno al poder... quien busque la salvación de su alma y de los demás se arriesga por el camino de la política, porque el genio de la política vive en tensión con el dios del amor”.


En relación con esta idea, Isidro-Juan Palacios, en la revista “Punto y Coma”, decía que
“también la actividad científica, fuente mágica de poder, ha sido usada por el hombre como vía de usurpación y de autonomía en relación con el espíritu, y por eso también se ha diabolizado”. Parece como si ambas reflexiones hubieran tenido, consciente o inconscientemente, a Einstein como punto de referencia.
“Einstein -reconoce un relativista como Eddington- abolió el infinito, modificó ligeramente sus ecuaciones para hacer que el espacio a grandes distancias resultase curvo, hasta quedar cerrado“.
Y William Popperll, de la Universidad de Columbia, dice que
“la luz es para Einstein el nuevo Único, el Absoluto en un mundo donde todo lo demás es relativo”.
Y recapitulando diremos que puesto que ya no existen ni el espacio ni el tiempo por separado, sino el espaciotiempo, es decir el movimiento unido a la velocidad, éste es el concepto fundamental de la física relativista. Por eso ya no hay en el mundo ni reposo ni paz.(...)


El “Genio” atómico había pedido en una carta enviada a Roosevelt la utilización masiva de la bomba de uranio sobre Alemania insistentemente, y no sólo el 2 de agosto de 1939 (antes del estallido de la II Guerra Mundial) como se ha dicho, sino también el 7 de marzo de 1940.



El "Genio" hizo todo cuanto estuvo en su mano para CONSEGUIR el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki: las dos ciudades católicas del Japón

“Sólo el poder organizado -había dicho para justificarse- puede hacer frente al poder organizado”.
Exactamente la misma frase (y en la misma lengua alemana) que Hitler había pronunciado seis años antes, sólo que éste, que iba muy por delante en investigación y tecnología nuclear que el resto de los países, había prohibido expresamente su uso.


Cuando Einstein asistió en 1921 a una convención sionista en Nueva York, proclamó ante diez mil correligionarios:
“Mein Führer ist Cain Weissmann. Folge Ihn. Ich habe Gesprochen”. (“Mi líder es Cain Weissmann. Síganlo. He dicho”).
Como se ve, “todo es relativo”, sólo depende desde donde se posicione cada uno.



ANEXOS AL ARTÍCULO

1) Contumancia einsteiniana

En una jugosa e interesante velada (que Heisemberg nos relata en su libro Diálogos sobre la física atómica) celebrada en casa de Böhr en 1932 en Copenhague, Oskar Klein preguntaba lo siguiente a Niels Böhr:
Klein - “¿No es extraño que Einstein tenga tantas grandes dificultades en aceptar el papel del azar en la física cuántica? (...) ¿La rechaza sólo porque el azar es básico en ella?”

Heisemberg – “...es justamente ese carácter básico el que le perturba. Que no sepamos, por ejemplo, cómo se mueven dentro de un puchero lleno de agua cada una de las moléculas de agua, es algo evidente. Por eso, los científicos tenemos que aplicar en este caso la estadística, de modo parecido a como, por ejemplo, lo hace una sociedad de seguros de vida con sus asegurados... En la física clásica se había admitido que se podía seguir el movimiento de cada molécula y determinarlo según las leyes de la mecánica newtoniana... Pero las cosas no suceden así en la mecánica cuántica. No podemos observar sin perturbar el fenómeno que obsevamos, y los efectos cuánticos de esta perturbación llevan por sí mismos a una indeterminación del fenómeno que queremos observar. Esto es lo que Einstein se niega a aceptar. Él considera que se deberían decubrir en el futuro determinados nuevos parámetros de determinación del acontecer... pero esta pretensión es, sin duda alguna, falsa”.

Böhr - “...no estoy plenamente de acuerdo con eso de que la observación perturba el fenómeno. Más bien debería hablarse de la imposibilidad de objetivar el resultado de la observación, tal como se hacía en lafísica clásica: distintas situaciones de observación son complementarias entre sí, lo cual quiere decir que se excluyen (o complementan mutuamente), que los resultados de una no pueden compararse unívocamente con los de otra... La complementariedad es un aspecto central de la descripción de la naturaleza que había existido siempre, especialmente en la forma dada por Gibbs, pero a la cual no se había prestado la atención suficiente; mientras que Einstein siempre parte del mundo conceptual de la mecánica newtoniana, o de la teoría de campos de Maxwell, y no ha captado los caracteres complementarios en la termodinámica estadística”.

2) Einstein y la bomba atómica

El Proyecto Manhattan sería el encargado, a principios de los años 40, de llevar a cabo la construcción de las primeras bombas atómicas durante la Segunda Guerra Mundial, bajo el mandato del presidente Roosevelt en los EEUU.

Oppenheimer y Fermi serían dos de las figuras de primerísima fila en el proyecto. Todos sabemos lo que ocurrió después: Hiroshima y Nagasaki fueron completamente destruídas y con ese holocausto quedó inaugurada la era atómica.


Pero no todo fue fácil hasta llegar a aquel instante. Momentos hubo de indecisión, parálisis o pérdidas de tiempo. Y fue en ellos precisamente donde la figura de Albert Einstein jugaría un papel definitivo. Viendo que los progresos sobre la construcción de la bomba iban lentos, los científicos Wigner, Szilard y Tiller, los tres al servicio del poder americano, pidieron a Einstein, ya que gozaba por aquellos años de un notable prestigio internacional, que escribiese al presidente Roosevelt instándole a apoyar sin paliativos las investigaciones para la construcción de la bomba, dotándoles de los medios necesarios. El texto de la carta que Einstein escribió el 2 de agosto, y que le fue entregada en mano al presidente Roosevelt el 11 de octubre de 1939, decía:

“...en el curso de los últimos cuatro meses se ha hecho patente mediante el trabajo de Joliot en Francia, así como de Fermi y Szilard en América, que pueden establecerse reacciones en cadena en una gran masa de uranio, de forma que puedan ser generadas grandes cantidades de energía. Este nuevo fenómeno podría también conducir a la construcción de una bomba de una nueva clase y extremadamente poderosa.


Un nuevo artefacto de este tipo que hiciese explosión en una ciudad o en un puerto podría destruirlos completamente. Un bombardeo masivo de este tipo sobre Alemania garantizará a América una victoria segura en una guerra previsible”.


Como sabemos, la guerra en Europa terminó antes de que las bombas estuviesen listas, pero quedaron preparadas para ser lanzadas sobre el Japón.

Sus efectos devastadores fueron de todos conocidos.


Y de tales efectos se sabe que el propio Einstein se llegó a sentir responsable directo. Fue por ello que volvió a escribir a otro presidente, esta vez a H. Thruman, alarmado no precisamente ante el desarrollo de la bomba de hidrógeno por los norteamericanos, sino ante el anuncio de los sovéticos de desarrollar su propio arsenal nuclear:

“La destrucción de toda la vida sobre la tierra ha entrado dentro del campo de las posibilidades técnicas. Todo parece encuadrarse en esta siniestra marcha de los acontecimientos. Cada paso es consecuencia del anterior, y al final de este camino se perfila cada vez más claramente el espectro de la aniquilación general”...
3) Credo científico de San Alberto Einstein

Citas extraídas de los escritos de Einstein sobre sí mismo (Albert Einstein. Correspondencia 1903/1955. Editorial Hermann, 1962, págs. 8, 12 y 13)
“Einstein, ermitaño de Princeton, el físico que marchó a la búsqueda del movimiento perfecto (como Moisés recibiendo las Tablas de la Ley en el monte Sinaí). Einstein, en la cima de la montaña de Dios, os invita a subir por la escala de Jacob que termina a los pies de Dios”


“La persecución del conocimiento viene a ser una especie de búsqueda mística que nos acerca a la Verdad Suprema. El método científico funda la única verdad que puede prevalerse de razón y objetividad. Yo os muestro la única forma indiscutible de verdad”.


“San Einstein es el Genio místico, el Sumo Sacerdote de la física, el Profeta que os conduce a través de su pasión hacia la verdad y el conocimiento, suprema gracia de nuestra religión cósmica y liberadora, estadio supremo de la ciencia. Mi Gran Obra, sostenida por mis catedrales de las matemáticas, debe haceros descubrir el nuevo paraíso. Por eso es preciso que abandoneis al dios personal (“interviniente” en el curso de los acontecimientos) para así poseer la Verdad-Una”.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...